Durante las vacaciones varios estudiantes aprovecharon para visitar la Librería Francesa, incluso algunos optaron por utilizarla como punto de encuentro, así los padres podían dejarlos allí, veían libros, comían repostería en la panadería La Petite France de la vuelta y luego volverían a recogerlos en la "Libre".
En una ocasión cuatro adolescentes llegaron a ver libros y entre los libros tomaron uno de la saga de Twilight diciendo “¡Mirá aquí venden papel higiénico!”. Posiblemente no pude esconder en mi expresión que soy fan de estos libros y ¡Suerte la mía! La misma joven alabó un libro que yo acababa de leer y que me encantó “L'élégance du hérisson” (La elegancia del puerco espín).
Yo no sé si es válido que una librería promueva la literatura que llaman light o liviana, pero lo cierto es que la gente los está leyendo, y algunas obras se han convertido en verdaderos fenómenos. Tal vez las mejores obras terminaran en el Cementerio de los Libros Olvidados, de “La sombra del viento” y tengamos que ir a rebuscar entre sus oscuras estanterías las grandes obras literarias.
A los ojos de esta muchacha seguro soy un bicho raro. Yo creo que lo que soy es una persona que ama los libros, desde como huelen hasta como se ven apilados en los estantes. ¡Ah! y también me gusta leerlos, aunque no hay mucho tiempo para leer todo lo que uno desea.
¿Y qué es lo positivo de esta historia? Pues que en la Librería Francesa vendemos de todo y para todos los gustos, desde “Papel Higiénico” hasta “Caviar” y si no encuentra lo que le gusta, se lo traemos sin ningún costo adicional.
miércoles 28 de julio de 2010
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